Blogia
De Quimeras y Ensoñaciones

El apatito antiestético

Erase que se era un día de primavera en la ribera, junto a una verde pradera, con un puente de madera un patito de goma amarillo vestido de franela.
Ey, ey, ey, ¡Riau, Riau, Riau¡ ¡Que hemos ganao la copa del meao, los que han perdió se la han bebio¡

Dejemos las bolas y vayamos al cuento del apatito, tres, dos, uno, zero … Comenzando.

Amá pata había hecho su nido orilla del arroyo una fermosa tarde de primavera era era.
-Eztos patitos tardan un huevo en salir der cascarón-dijo-
¿Un huevo?, ¿tardan un huevo? , pero si es de un huevo de donde salen y además las hembras patos no tienen huevos, los huevos solo los tienen los machos, pero las patas ponen huevos aunque no los tengan y los patos, que tienen huevos nos los ponen… ¡Manda huevos¡ , los machos siempre tan machistas, tienen huevos y no los ponen.
¡Que ingenua la pata¡ ¿qué no sabía que hoy en día los hijos no se van de casa por curpa que los pisos son tan tan tan caros? ¿cómo iban a salir del cascarón?
Por fín los patitos golpearon el cascarón con el pico hasta romperlo y salieron al peligroso mundo del pato, … el pato a la oraaaááaannnge. (osea, pato a la naranja)
-Que grande es el mundo-decían-
No te fastidia, después de haber estado metidos en un huevo, astrujaos cual currito en el metro de Madriz en hora punta, ó de sardina en escabeche enlatada, que ostras cosa iban a decir, pos eso, “Ostras, que grande es el mundo” .
A ver, a ver –dijo amá pata- un, dos, tres… y la Calabaza Ruperta, cautro…, y el otro patito y… ¡Me falta un huevo¡ . ¡Ande andará¡ ¡Ande andará¡
Míalo, míalo, míalo, la puerta de Alcalá, míalo, haciéndose el remolón en el colchón el muy ca… , el muy patito.
Acercose una vieja puta, quiero decir, pata, pata, una vieja pata y díjole a amá pata:
- pa mí, que ese huevo es de un pavo, por lo grande que se le ve, a ver niña, ¿tú con cuantos te has acostado? .
- Uy, yo…, esto…, no…, que no…, eh…, que no, que yo … que yo soy mu pata pa meter la pata.
Y ahí quedó la cosa osa osa.
Y amá pata siguió incubando aquel huevo tan grande, que vaya usted a saber que carajo tenía dentro, algunos comentaban que el Steven Spielberg, se lo quedó olvidado al rodar el parque jurásico, pero eran comentarios sin malicia ni acritud.
Y empollando empollando (que el pato iba a traer matricula de honor debajo del brazo, en vez de un pan) una mañana calimero salió del huevo.
-Se puede, ¿quién da la vez?- dijo al salir-
"Éste no es un pavo", pensó mamá pata al verlo caminar. "Pero es tan grande y feo… Bueno, al menos se que su papá no es pavo pozo, mi galán, estaría de más. Debe ser una mutación de los pestizidas del río, no se hable más.
Y amá los llevó al rio, ¡plas¡ ¡plas¡ ¡plas¡ ¡plas¡ (era el ruido del chapoteo de los patitos al entrar al agua), y después de nadar a presentarlos a la familia en el corral:

-Háganle la venia a la gran puta mayor, (pata, pata, pata, pata. Cien veces escribí pata y va y se coló puta, jo.er)-dijeron en el corral al verles llegar-
Y todos le hicieron la venia. Que no se lo que es, pero debe ser una nueva postura asersuar,
En esto que se acerca el pavo pavoneándose y mirando ando ando con un ojo tuerto al patito feo, me va y me exclama :
-¡Nunca había visto un patito tan grande y feo! -graznó.
Ahí comenzaron los problemas del patito feo. Que además era gordo y con apetito, pues se comió allí delante del pavo un gusano ano ano que imprudente se atrevió a pasar y va el pavo y le pone mote: “tiene apetito el patito feo, vaya apatito antiestético que tas hecho, jomio”

Todos lo trataban mal porque no era como los demás. Los otros patitos lo golpeaban y las gallinas lo picoteaban. Eso era lo insufrible, las gallinas, ¡¡Ser picado por gallinas!!
¡¡Ni que fuese grano de trigo o gusano lombriz ¡¡
El pobre patito feo se sentía muuuuuuuu triste. A medida que pasaba el tiempo, las cosas empeoraban.
Nadie lo quería porque era diferente.
Es que este Nadie es un cielito, … ay, ay, ay, ayaayayayayayay, caaaaaaaanta y no llores, porque cantando y cantado, cieeeeeelitoooooo lindo, se aaaaaaaalegran los cooooorazonessss.

Lleno de picotazos, chichones, moratones, cardenales, obispos y arzobispos, el apatito antiestético se cagó en diez y jarto hasta la jartura de tanto ajuante, juyó del corral las gallinas y juyó, juyó, juyó, juyó muuuu lejos hasta llegar a un patano con n intercalada, pues sin ella al pato no le hubiesen admitido, pues disía, pata no, pata no, y era pa n tano, a ve si sabemos escribí, y allá conosió a dos patos sarvajes que le invitaron a quedarse a pesar de ser un patito tan antiestético y pasarón los días y allá era contento el apatito, lejos de los picotazos azos azos de las putas gallinas, a pesar que los patos salvajes eran distintos y le llamaban Clumsy, que es decir, torpe, y acertó a pasar una bandada ada ada de gansos hasiendo gansadas y le invitaron a visitar su lago. El apatito antiestético movió sus alas pa volar y … Pim, pam, pum,…. premio para el nene y la nena, que alegría, que alboroto, otro perrito piloto, y además la especial, la chochona pa´l caballero la escopeta, …dos gansos calleron con la pata tiesa de sendos tiros de perdigones, y dos fieros perros, guauuu, guauuu, salieron tras los juncos, en su fauces atraparaon a los gansos y tambien vieron a apatito to temblando y no le hisieron ni el mas puto caso de lo feo que era. Eso le salvó.
-¡Qué suerte! -exclamó el patito feo, jadeante-. Soy tan feo que ni siquiera los perros me quieren. (Ya se sabe, la suerte la guapa la fea la desea ó consuelo de muchos, consuelo …, )
El patito feo pasó llorando to el día escondido entre los juncos la muerte de los gansos. Cuando los perros se fueron y ya no hubo más disparos, tonces, salió del agua y despidiéndose de los patos atos atos salvajes, corrió por el bosque. Allá encontrose una casa, en la casa una vieja, en la vieja una gata, en la gata una gallina y la vieja pendeja le invitó a quedarse por esa noche, pero púsole una condisión, si quería seguir con ella tendría que saber ronronear y poner huevos. Pero era pato, no gato ni pata. Y se fue de nuevo tarareando una song a conocer mundo “ Tachín, tachín, tachín, Mucho cuidado con lo que haceis, Tachín, tachín, tachín, A Garbancito no piseis” . Hay interferencias, se ha colao otro cuento.
El apatito antiestético llegó a un gran estanque, donde pasó los días nadando bajo el sol. (En un país multiculor, nació una abeja bajo el sol, Mayaaaaaaaaa, yo te quiero Maaaaaaya, maya, mayaaaaaaaa) En cierta ocasión, pasaron volando unas aves de cuello muy largo. ¡¡Son jirafas ¡¡ ¡¡ Jirafas volando ¡¡¡

Los vientos helados del invierno congelaron el estanque. Era imposiol soportar tanto frío.
Por fortuna una una, un campechano ano ano campesino que pasaba por allí salvó al patito de morir, y lo llevó a casa, pero tenía dos cafres, si, con a, cafres con a, no con o, no cofres pa guardar monedas, si no dos cafres, dos hijos que les gustaba coger al pato del cuello y estirárselo cual chicle de menta, y lo sacaban de paseo cual perro faldero, jo, y lo que más le jodía era que con eso de ser faldero, le habían dracunizado, y transsexuado y afeminado, pues una farda le habían colgado, continuamente mente mente y claro, el apatito antiestético se cabreaba, y con razón, que no hay derecho, hombre, por mu feo que sea uno, no hay derecho, que ser abogado es muy duro, es mejor estudiar torcido, que de derecho hay a patadas, a patadas le das a una piedra y sale de debajo un abogaoo.
Que protesto señor juez, que a un pato mu macho al que le cuelga el badajo no se le tapa con una falda de nena, eso si que merecería una pena de condena, ese maltrato tan despiadado.
Y eso, que al llegar la primavera siguiente el pato ato ato se escaqueó y volvió a huir . Una buena mañana, extendió las alas para sentir mejor el calor del sol. Que por cierto, le habían crecido un porrón y casi sin darse cuenta, empezó a volar y llegó hasta un jardín con un gran estanque en medio. Tres fermosas fabes asturianas blancas, de esas que producen flatulencia, flotaban con elegancia en el agua.
"Voy a graznarles" se dijo. "Quizás me rechacen por ser tan feo, pero prefiero eso a que me picoteen las gallinas o me encasqueten una farda escosesa desas".
Se deslizó hacia las fabes e avergonzado por su fealdad ante aquellas tres fermosuras de criaturas blancas inclinó la cabeza.
¡Sorprendido, vio en el agua el reflejo de otra fabe hermosa!
-¡Miala, hay otro cisne! -dijeron unos niños que observaban el estanque desde la orilla-. ¡Es el más lindo de todos! ¡Venga, vamos a tirarles piedras¡
Pero el padre se lo impidió. Jo, menos mal que estaba el papa, sino, me lo escalabran.
Al patito feo, que no era un pato sino un cisne, se le llenó el corazón de inmensa felicidad. ¡Al fin había encontrado su hogar!
Y un día le mandó un emilio a su familia y por camara webs, con conexión vía satélite en directo, y una pantalla alla alla en gigante que habían instalado en medio de la granja gallinas de amá pato, el apatito antiestético les juró y perjuró que no se había sometido a cirugía, que todo era natural, y pa probárselo a todos, se puso a volar, pa que todos vieran, que en los aviones, si hubiese llevado silicona, ya le habrían esplotado.
Amá pato se convirtió en la amá más feliz, siguió teniendo relasiones de distinto tipo, pues le nacián de los huevos gansos, pavos, gallinas, cisnes, aunque ella seguía afirmando que era debido a las mutaciones por la contaminación del rio, y yo es que me rio, si si, me rio, jajajaja, y el cisne encontró a una cisna y tuvieron muchos cisnitos que de chiquitos eras feitos y eso, queso, con cocacola que ya no doy más pie con bola.
Y colorin colarado que es como me he puesto de la vergüenza que me ha dado contarlo, este cuento se ha san acabado

1 comentario

white -

ya me quedan menos